Cada vez son más las investigaciones que tratan de dar respuesta a cuales son los efectos de la exposición excesiva a las pantallas digitales en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños y adolescentes. La sobreexposición a dispositivos digitales, como tabletas, teléfonos inteligentes y videojuegos, puede tener consecuencias negativas en el desarrollo de los jóvenes.

            El término «nativos digitales» se utiliza para referirse a las personas que han crecido en la era digital, rodeadas de tecnología digital desde una edad temprana. Estos individuos están familiarizados y cómodos con dispositivos electrónicos, internet y medios digitales desde su infancia o juventud. Aquí hay algunas características y puntos clave relacionados con los nativos digitales:

            Es importante destacar que no todos los jóvenes son necesariamente nativos digitales, ya que la exposición y la familiaridad con la tecnología pueden variar ampliamente según la región y la situación individual. Sin embargo, en general, esta generación ha experimentado una inmersión significativa en el mundo digital desde una edad temprana, lo que ha influido en su forma de vida, comunicación y comportamiento.

            En el libro “La fábrica de cretinos digitales” Michel Desmurget nos relata que los nativos digitales son los primeros niños con un coeficiente intelectual más bajo que sus padres.

            Los investigadores han observado en muchas partes del mundo que el coeficiente intelectual aumentaba de generación en generación, a esto se le llamo el efecto Flynn, en referencia al psicólogo estadounidense que describió este fenómeno. Pero la tendencia comenzó a invertirse en varios países y el efecto Flynn ha comenzado ha reducirse.

 ¿Y por qué el uso de dispositivos provoca eso?

            Hay una disminución del tiempo dedicado a otras actividades más enriquecedoras como música, lectura, juegos, tareas, arte, interrupción del sueño que se acorta cuantitativamente y se degrada cualitativamente, sobreestimación de la atención, lo que provoca trastornos de concentración, aprendizaje e impulsividad, subestimación intelectual, que impide que el cerero despliegue todo su potencial, y estilo de vida sedentario excesivo que además del desarrollo corporal, influye en la maduración cerebral.